Cálculo casero de peraltes
Hoy traigo un post técnico con una clara finalidad práctica, el cálculo del peralte de una curva.
Una forma de compensar ésta fuerza tan molesta es emplear parte del peso del objeto para contrarrestarla, por medio de un plano inclinado (pendiente).
A la diferencia de altura (h) entre el borde exterior de la curva y el borde interior se le llama peralte.
Para deducir una expresión que permita calcular el peralte de forma sencilla, vamos a suponer un objeto que se desplaza por una curva circular con una velocidad V, sobre una plataforma con inclinación respecto a la horizontal.
Antes de nada debemos fijar un sistema de coordenadas, unos ejes que nos indicaran el sentido positivo de X e Y. De otro modo, el cálculo se complicaría enormemente (flechas grises).
A partir de ahora a las flechas las llamaré vectores.
A continuación dibujamos las fuerzas que actúan sobre el cuerpo. En este caso, el peso y la fuerza centrífuga (flechas negras). La fuerza centrípeta no la dibujamos, por que queremos que sea parte del peso.
Descomponemos los vectores en sus componentes X e Y, paralelas a los ejes que hemos dibujado, y añadimos la fuerza normal, opuesta al componente Py del peso. Esta fuerza es la que hace el suelo sobre el objeto, impidiendo que se hunda.
Una vez que todos los vectores están dibujados, analizamos la dinámica de cada eje de acuerdo con la Segunda Ley de Newton:

m es la masa del objeto y a es la aceleración en el eje.
Eje Y:

La aceleración en el eje Y es 0, por que el objeto ni se hunde ni despega.
No nos debemos preocupar más por el eje Y, ya que el suelo se encargará de hacer la fuerza que le corresponda.
Eje X:

En el eje X pretendemos compensar la fuerza centrífuga con una parte del peso, por tanto, se debe considerar que el objeto no tendrá ninguna aceleración en el eje X. Si despejamos la ecuación anterior nos queda:

Sustituimos cada parte por lo que realmente son esas fuerzas,

La masa está multiplicando a ambos lados de la ecuación, por lo tanto se va dividiendo todo por m. En consecuencia, el peralte es válido para todos los vehículos, ya que no influye la masa en su funcionamiento.
Despejamos el seno y el coseno a la izquierda de la ecuación,

Como normalmente, y muy especialmente en ferrocarriles, los ángulos de peralte son pequeños (menos de 20º), podemos afirmar que,

Así nos queda la ecuación de esta forma:

El seno, por definición es cateto opuesto entre la hipotenusa. En este caso, el cateto opuesto es la altura del peralte (h), y la hipotenusa la longitud de la traviesa (L). Empleamos la longitud de la traviesa ya que es ésta la que apoya en el terreno y la que constituye la hipotenusa. El plano de rodadura conservará el ángulo phi.

Sustituimos en la expresión anterior y despejamos h,

Multiplicamos por los factores de conversión adecuados, de lo contrario estaríamos obligados a trabajar con m/s y metros,

Por último operamos, simplificamos, y obtenemos la Ecuación del peralte (se considera g=9,81 m·s^(-2)):


Un saludo!



