El pasado viernes, 1 de mayo, salí en bicicleta a visitar el Barranc de l’Infern, y ya puestos, hasta
Villalonga. En total, 94 kilómetros de ruta, la mitad de ellos por tierra.

La idea era seguir el trazado del antiguo
ferrocarril de vía estrecha de Alcoy al puerto de Gandía, pero las obras de la autovía central, tramo Muro de Alcoy-Albaida, han ocupado la antigua plataforma entre Muro y Gaianes. A la ida, fue el único tramo que no seguí fielmente, ya que tuve que desviarme por la carretera.
A la vuelta, el recorrido fue por la vía verde hasta Beniarrés, en dónde seguí por carretera hasta Alcoy.
El único tramo asfaltado de la vía verde está entre Muro de Alcoy y L’Orxa, el resto es tierra. A partir de L’Orxa y hasta Villalonga es necesario disponer de una BTT, ya que el terreno es muy pedregoso. Por supuesto, es imprescindible un faro (que me prestó mi amigo Norberto) para cruzar los numerosos túneles que salpican el recorrido, especialmente los de Beniarrés y el último antes de llegar a Villalonga.
Algunas fotos las hice en otras visitas a la zona, ya que al ser una ruta larga preferí no hacer muchas paradas.
Los paisajes entre L’Orxa y Villalonga son espectaculares.
Puede parecer una tontería, pero estoy orgulloso de haber quedado a tan solo 10 kms de Gandía. La próxima vez las fotos de la bicicleta serán en el puerto de la capital de La Safor.
Villalonga es un pueblo mediano, con un Ayuntamiento funcional y una iglesa modesta. Frente al Ayuntamiento hay una fuente dónde la gente aún va a llenar cubos.
Y esa fue mi mañana del 1 de mayo. ¡Un saludo!